En un mundo donde la inteligencia artificial (IA) se presenta como la panacea para optimizar procesos y reducir costos, Dara Treseder, Chief Marketing Officer de Autodesk, plantea una reflexión contundente: los verdaderos expertos en marketing no solo sabrán aprovechar la tecnología, sino también reconocer sus límites. Su perspectiva, compartida en una reciente entrevista con Fast Company AI, resalta la importancia de la narrativa de marca y la toma de decisiones estratégicas como pilares que la IA no puede reemplazar.
Treseder, quien lidera la estrategia de marketing de una empresa pionera en software de diseño y automatización, argumenta que la eficacia del marketing moderno no depende de la cantidad de herramientas tecnológicas, sino de su aplicación inteligente. 'La IA es una herramienta poderosa, pero no debe ser el centro de la estrategia', afirmó. Esta visión contrasta con la tendencia actual en la que muchas organizaciones abrazan la automatización sin cuestionar su impacto en la identidad de marca o la conexión emocional con el cliente.
Un ejemplo claro de esta tensión es la rivalidad entre Nike y Adidas, dos gigantes del deporte que han utilizado la IA de manera distinta. Nike, con su enfoque en historias personales y movilización social, ha mantenido un vínculo emocional con su audiencia. Adidas, por su parte, ha apostado por la personalización masiva mediante algoritmos. Según Treseder, ambos enfoques tienen mérito, pero el primero demuestra que la autenticidad y la creatividad humana siguen siendo insustituibles. 'La IA puede optimizar campañas, pero no puede inventar una historia que resuene con la cultura popular', explicó.
En Autodesk, la experiencia con la IA ha sido selectiva. La empresa integra tecnologías como el procesamiento de lenguaje natural en herramientas como AutoCAD, pero Treseder insiste en que su éxito radica en equilibrar innovación con propósito. 'No usamos IA por usarla. La usamos cuando resuelve un problema real, no para seguir una moda', dijo. Este enfoque ha permitido a Autodesk mantener su relevancia en un mercado competitivo, donde la diferenciación no solo depende de la tecnología, sino de cómo se comunica su valor.
El mensaje de Treseder también aborda la evolución del rol del marketing dentro de las empresas. En lugar de ser un departamento operativo, los equipos de marketing deben tener un 'asiento en la mesa estratégica', según su análisis. Esto implica participar en la definición de objetivos corporativos y entender cómo la IA puede alinearse con la misión de la marca. 'Si no entendemos por qué hacemos lo que hacemos, la IA solo será ruido', concluyó.
La reflexión de Treseder toca un punto sensible en la industria: ¿estamos delegando demasiado el poder de decisión a las máquinas? Mientras que la automatización puede acelerar procesos y personalizar experiencias, la creatividad, la empatía y la visión estratégica siguen siendo atributos exclusivamente humanos. En un ecosistema donde la IA se vuelve omnipresente, su advertencia no solo es oportuna, sino esencial para quienes buscan destacar sin perder la esencia de su marca.
Este enfoque no solo redefine el marketing, sino que también establece un nuevo paradigma: la tecnología debe servir a la estrategia, no al revés. Para los profesionales hispanohablantes que navegan por esta transición, la lección es clara: la IA es un aliado, pero no el líder.