La inteligencia artificial ha cambiado la forma en que se desarrollan las operaciones de espionaje. En lugar de depender de métodos tradicionales y visibles, como el robo de documentos o la infiltración física, los cibercriminales están utilizando tecnologías avanzadas para acceder a información confidencial de manera sutil.
Un ejemplo reciente de esta tendencia es la campaña de espionaje atribuida a Red Menshen, un grupo de cibercriminales vinculado a China. Según informes, Red Menshen ha implantado un sistema de acceso oculto en redes de telecomunicaciones para espionar a redes gubernamentales. Este tipo de tácticas es conocido como