La incorporación de las herramientas de Inteligencia Artificial (IA) en la escritura universitaria ha suscitado preocupaciones sobre la sobredependencia, el plagio y la posible degradación de la capacidad de pensamiento crítico y compromiso. Si bien los estudios sobre la escritura con IA han proporcionado datos interesantes, su metodología puede estar ocultando una realidad importante: cómo se desarrolla la escritura mientras los estudiantes están compitiendo con la ayuda de la IA.
Un estudio piloto que dirigí en la Universidad Estatal de Kennesaw, en el que participaron 20 estudiantes de pregrado, tomó un enfoque diferente. Utilizando protocolos de pensamiento en voz alta, en los que los participantes verbalizan sus pensamientos mientras realizan una tarea, nuestro estudio capturó cómo los estudiantes interactúan con las herramientas de generación de texto durante el proceso de escritura mismo. Este método nos permite comprender los procesos de toma de decisiones como ocurren.
Nuestros hallazgos preliminares sugieren una realidad más compleja que la narrativa común de que los estudiantes simplemente están dejando que la IA escriba sus trabajos. En realidad, muchos estudiantes parecen estar negociando cuándo y cómo la IA pertenece en su escritura.
Para nuestro estudio, los estudiantes completaron una sesión de escritura de 20 minutos respondiendo a un prompt: