La Inteligencia Artificial (IA) ha avanzado significativamente en las últimas décadas, con modelos como GPT-3 y BERT capaces de realizar tareas complejas como traducción automática y reconocimiento de voz. Sin embargo, detrás de esta apariencia de inteligencia ilimitada, se esconde un problema fundamental: la capacidad de razonamiento de estos modelos.

La pregunta es: ¿pueden los modelos de IA resolver problemas completamente nuevos, o simplemente recuerdan patrones aprendidos previamente? En otras palabras, ¿pueden pensar de manera creativa y original, o están limitados a reproducir soluciones conocidas?

Para responder a esta pregunta, un equipo de investigadores ha desarrollado un nuevo benchmark llamado ARC-AGI-3. Este test mide la capacidad de razonamiento de los modelos de IA en problemas nuevos y complejos, y los resultados son sorprendentes.

El ARC-AGI-3 consiste en una serie de desafíos que requieren que los modelos de IA resuelvan problemas no vistos antes. Por ejemplo, un problema puede ser: