Un nuevo proceso judicial en Florida revela acusaciones graves contra OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT. El estado demandará al CEO Sam Altman, acusando a la compañía de pasar por alto alertas de seguridad que corrían peligro para niños y usuarios. Este caso marca un hito, ya que es la primera acción legal contra una IA en Estados Unidos. La demanda subraya la creciente preocupación por la responsabilidad de las grandes tecnológicas en el desarrollo de herramientas que impactan la sociedad. Con la aceleración en la adopción de IA, es vital que las reguladoras y empresas trabajen juntas para proteger a las generaciones futuras.