Google ha ampliado la capacidad de su aplicación Phone para proteger a los usuarios de los nuevos tipos de fraude que emplean la inteligencia artificial para suplantar voces y números. La función, anunciada a principios de junio, permite que la app marque como sospechoso cualquier llamada que provenga del mismo número de teléfono que un contacto legítimo pero que, en realidad, sea un estafador.

El mecanismo se basa en el reconocimiento de patrones de voz y en la comparación de la información de la llamada con la base de datos interna de Google. Cuando la app detecta alguna anomalía, como una diferencia sutil en la entonación o un retraso en la respuesta, muestra una notificación que indica que el llamante podría estar intentando suplantar a un contacto de confianza. El usuario, entonces, puede colgar o responder con cautela.

Esta actualización forma parte de un conjunto más amplio de mejoras que Google introdujo en su actualización de Android en junio. Entre ellas se incluyen la compatibilidad con AirDrop de Apple en dispositivos Samsung Galaxy S25, la disponibilidad de la app Personal Safety para menores de 13 años, y la expansión de la función de prueba virtual de ropa en Google Photos.

Contexto del fraude por suplantación El fraude por suplantación, también conocido como “voice phishing” o vishing, se ha disparado con la llegada de modelos de voz generados por IA, como los de ElevenLabs o Replica Studios. Los estafadores pueden crear voces que suenan indistinguiblemente a las de personas reales, lo que facilita la manipulación emocional de los receptores. Según datos de la organización sin fines de lucro Stop Fraud, el número de denuncias de vishing aumentó un 63 % en 2023.

En este entorno, la función de Google Phone representa una respuesta proactiva. Al alertar a los usuarios antes de que la llamada llegue a su buzón, la app reduce la ventana de oportunidad que los estafadores tienen para extraer información sensible o pedir pagos.

¿Y por qué importa? Para los profesionales tecnológicos, la iniciativa de Google subraya la creciente necesidad de incorporar la IA de manera responsable en productos de consumo. La detección de voz artificial no solo protege a los usuarios finales, sino que también plantea retos de privacidad y de ética en el procesamiento de datos. Google afirma que la función opera localmente en el dispositivo, minimizando la exposición de datos personales.

Además, la medida demuestra cómo las plataformas móviles pueden servir como primera línea de defensa contra el fraude digital. Con el número de ataques que se dirigen a usuarios con acceso a cuentas bancarias y servicios de salud en línea, la protección de la identidad y la autenticidad de los contactos se vuelve esencial.

Perspectiva futura Aunque la actualización es un paso importante, expertos en ciberseguridad argumentan que se necesita una combinación de tecnologías. La búsqueda de patrones de comportamiento, la verificación de identidad mediante biometría y la colaboración entre operadores móviles y proveedores de servicios pueden fortalecer aún más la defensa.

Google ya está trabajando en una extensión de esta funcionalidad para la mensajería instantánea, donde las conversaciones de texto también podrían ser marcadas si sospechan que se están enviando mensajes de un contacto falso.

En resumen, la nueva función de la app Phone de Google es un avance significativo en la lucha contra el fraude por suplantación. No solo protege a los usuarios, sino que también sirve como modelo de cómo la IA puede usarse para reforzar la seguridad en el ecosistema digital.