Los modelos de inteligencia artificial evolucionan hacia métodos eficientes, donde la distilación se posiciona como un pilar. Al enfocarse en la transferencia de conocimiento entre estudiantes y maestros, estos procesos optimizan recursos. Su relevancia radica en su capacidad para equilibrar precisión y accesibilidad, especialmente en sectores donde la demanda crece exponencialmente. Analizar este fenómeno exige comprender no solo su funcionamiento, sino su impacto en la infraestructura existente y sus implicaciones éticas. La distilación no solo reduce costos, sino que redefine estándares en un campo en constante transformación.