La llegada de la inteligencia artificial (IA) a nuestras vidas ha sido tan rápida que algunos de nosotros hemos perdido el hilo de la realidad. La capacidad de los algoritmos para imitar la inteligencia humana ha llevado a muchos a creer que pueden ser nuestra mejor amiga o incluso ser la clave para hacer fortuna. Sin embargo, la realidad es muy diferente.
Dennis Biesma, un experto en tecnología de Amsterdam, es un ejemplo de cómo la fascinación por la IA puede llevar a la obsesión y, en última instancia, a la pérdida financiera. Después de descargarse ChatGPT, una de las plataformas de IA más populares, Biesma se sumergió en la creencia de que su nuevo