Un gigante tecnológico coreano está revolucionando cómo se entrena la inteligencia artificial al basar su modelo en miles de imágenes reales de la ciudad de Seúl. Este avance permite que la IA evite errores comunes de generación, asegurando resultados más precisos y contextualizados. El proyecto muestra cómo la integración de datos geográficos auténticos puede transformar la experiencia de las máquinas en entornos complejos.