La empresa Tesla ha admitido en una carta dirigida al senador Ed Markey (D-Massachusetts) que sus robotaxis son controlados remotamente por conductores humanos en casos raros, según informa Wired. Esta práctica desafía la norma en la industria de la conducción autónoma, donde las empresas competidoras suelen recurrir a la asistencia de humanos para ayudar a los sistemas de conducción autónoma a sortear obstáculos, pero no a controlar directamente los vehículos.

En la carta, Karen Steakley, directora de políticas públicas y desarrollo de negocios de Tesla, explicó que los conductores remotamente autorizados pueden asumir el control directo de los vehículos en casos de emergencia, después de agotar todas las otras opciones disponibles. Esto sucede cuando los vehículos se encuentran en movimiento a una velocidad de aproximadamente 2 mph (3,2 km/h) o menos y, si los sistemas de conducción autónoma lo permiten, pueden llegar a 10 mph (16 km/h).

Esta práctica de Tesla se considera inusual incluso en la industria de la conducción autónoma. Por ejemplo, la empresa Waymo utiliza humanos para proporcionar contexto y responder preguntas para ayudar a su sistema de conducción autónoma, conocido como Driver, en situaciones complicadas. Sin embargo, estos trabajadores nunca toman el control directo del vehículo, sino que pueden ver el entorno del vehículo a través de sus sensores para ayudarlo a sortear obstáculos.

La razón por la que Tesla ha adoptado esta práctica es que su sistema de conducción autónoma, conocido como Full Self Driving (FSD), se basa únicamente en cámaras, lo que lo hace diferente de los sistemas de conducción autónoma de otras empresas que combinan sensores de radar y otras tecnologías. Esta diferencia también ha llevado a Tesla a enfrentar problemas de seguridad y regulación en el pasado.

La decisión de Tesla de permitir que los conductores humanos controlen remotamente sus vehículos autónomos plantea preocupaciones sobre la seguridad y la regulación de la industria de la conducción autónoma. A medida que las empresas de tecnología continúan desarrollando sistemas de conducción autónoma, será importante que las regulaciones y estándares se ajusten a las nuevas tecnologías y prácticas.

La pronta respuesta de Tesla a esta noticia demuestra la importancia de la transparencia en la industria de la conducción autónoma. La empresa ha sido conocida por su enfoque innovador en la conducción autónoma y esta práctica de control remoto es solo otro ejemplo de su disposición a desafiar la norma y avanzar en la investigación y el desarrollo de tecnologías de conducción autónoma.

La industria de la conducción autónoma sigue evolucionando rápidamente y es probable que veamos más innovaciones y prácticas inusuales en el futuro. Sin embargo, es importante que las empresas y los reguladores trabajen juntos para garantizar que la conducción autónoma sea segura y confiable para todos los usuarios.

La decisión de Tesla de permitir que los conductores humanos controlen remotamente sus vehículos autónomos también plantea preguntas sobre la responsabilidad y la regulación de la industria. ¿Quién es responsable si un vehículo autónomo controlado remotamente causa un accidente? ¿Qué regulaciones y estándares deben establecerse para garantizar que la conducción autónoma sea segura y confiable?

En resumen, la decisión de Tesla de permitir que los conductores humanos controlen remotamente sus vehículos autónomos es un paso importante en la evolución de la conducción autónoma. Sin embargo, también plantea preocupaciones sobre la seguridad y la regulación de la industria. Es importante que las empresas y los reguladores trabajen juntos para garantizar que la conducción autónoma sea segura y confiable para todos los usuarios.

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