En el ámbito tecnológico de China, los trabajadores están siendo invitados a formar las mentes de sus agentes de inteligencia artificial. Esta directiva, aunque promete eficiencia, ha generado una mirada crítica entre profesionales que antes encarecieron la adopción. El proyecto Colleague Skill, disponible en GitHub, permite capturar habilidades humanas y personalidades, lo que plantea preguntas sobre la ética de replicar tal esencia. Este fenómeno refleja una tensión global entre innovación y responsabilidad social.