La Inteligencia Artificial ha revolucionado la forma en que trabajamos, nos comunicamos y creamos contenido. Sin embargo, su adopción también ha desatado una serie de debates éticos que no son nuevos. La polémica sobre el uso de ChatGPT como herramienta de escritura ha revivido la pregunta sobre el ghostwriting, una práctica que ha existido durante más de un siglo.

En febrero de 2023, Vanderbilt University se vio envuelta en un escándalo cuando envió un correo electrónico a su cuerpo estudiantil en el que se disculpaba por un tiroteo en la universidad de Michigan. El correo electrónico, que contenía un mensaje sobre la importancia de cuidar a los demás, fue escrito en parcialidad con la ayuda de ChatGPT. Sin embargo, los estudiantes se sintieron engañados y objetaron que el uso de una herramienta de IA para escribir un mensaje sobre comunidad y solidaridad era hipócrita.

La respuesta de la universidad fue apresurada, y se disculpó por el error. Sin embargo, la cuestión de fondo sigue siendo relevante: ¿es justificable acusar a ChatGPT de plagiar si el ghostwriting ha estado a la orden del día durante más de un siglo? El ghostwriting, o la escritura bajo pseudónimo, es una práctica que ha existido durante más de un siglo. De hecho, el término parece haber aparecido por primera vez en un artículo de periódico en 1908, en el que se describía a un escritor anónimo que había ganado $5,000 ayudando a una mujer de la alta sociedad a escribir un libro.

Hoy en día, el ghostwriting suele implicar colaboraciones entre escritores profesionales y celebridades o profesionales que no tienen el tiempo, las habilidades o las conexiones para escribir un libro. Pero ¿es diferente en esencia del uso de ChatGPT para escribir contenido? La respuesta es compleja.

Por un lado, el ghostwriting es una práctica que implica la escritura de contenido bajo pseudónimo, lo que puede ser visto como un engaño. Sin embargo, en el caso del ghostwriting, el escritor anónimo suele ser un profesional que ha sido contratado para escribir el contenido, y el nombre del cliente se asocia con el libro o el artículo. En el caso de ChatGPT, la herramienta de IA es utilizada para escribir contenido que se atribuye a una persona, lo que puede ser visto como una forma de plagiar.

Sin embargo, también hay argumentos a favor del uso de ChatGPT como herramienta de escritura. La herramienta puede ser utilizada para generar contenido de manera rápida y eficiente, lo que puede ser beneficioso para profesionales que no tienen el tiempo para escribir contenido de manera exhaustiva. Además, la herramienta puede ser utilizada para ayudar a personas con discapacidades o que tienen dificultades para escribir contenido de manera efectiva.

En resumen, la polémica sobre el uso de ChatGPT como herramienta de escritura ha revivido la pregunta sobre el ghostwriting, una práctica que ha existido durante más de un siglo. Si bien el ghostwriting implica la escritura de contenido bajo pseudónimo, el uso de ChatGPT para escribir contenido que se atribuye a una persona puede ser visto como una forma de plagiar. Sin embargo, también hay argumentos a favor del uso de la herramienta, que pueden ser beneficiosos para profesionales y personas con discapacidades. La respuesta a esta pregunta depende de cómo se utilice la herramienta y de las intenciones de la persona que la utiliza.