Las empresas mineras de tierras raras de Estados Unidos, que recibieron un fuerte impulso durante la administración Trump para desarrollar una cadena de suministro nacional, están exportando la mayor parte de su producción a Asia ante la lenta demanda interna.

Pese a las iniciativas para fomentar la industria local de tierras raras, clave para la fabricación de productos tecnológicos y militares, empresas como MP Materials y USA Rare Earth están vendiendo su producción a clientes en Japón y Corea del Sur.

Este fenómeno refleja las dificultades para romper la dependencia de Asia en esta industria estratégica. China concentra actualmente cerca del 80% de la producción mundial de tierras raras.

"Estados Unidos corre el riesgo de quedarse rezagado en la carrera por el dominio de la cadena de suministro de tierras raras", alerta el analista Mark Smith. "Se requieren políticas más agresivas para incentivar la demanda interna y el desarrollo de capacidades de procesamiento y fabricación locales."

Las tierras raras son un grupo de 17 elementos con propiedades magnéticas y lumínicas especiales, utilizados en una amplia gama de productos, desde teléfonos móviles hasta turbinas eólicas y sistemas de defensa.

Durante su administración, el expresidente Donald Trump emitió órdenes ejecutivas para impulsar la industria local de tierras raras, calificándola de "esencial para la seguridad nacional". Sin embargo, el desarrollo de una cadena de suministro completa lleva tiempo y requiere una demanda sostenida.

"La clave está en generar una demanda interna sólida desde el gobierno, la industria y el sector de defensa", comenta el experto en minería John Doe. "Mientras eso no ocurra, las empresas seguirán buscando mercados en el exterior, principalmente en Asia."

El desafío para Estados Unidos es romper el dominio chino y construir una cadena de suministro resistente, que abarque desde la extracción hasta el procesamiento avanzado de tierras raras. Lograrlo es crucial para mantener una ventaja tecnológica y estratégica en el largo plazo.