Amazon está en plena fase de optimización interna de la tecnología de IA que ha adquirido en los últimos años. Según informa The Decoder, los ingenieros de la compañía ya están “filtrando” los modelos de Anthropic – la startup de IA fundada por antiguos investigadores de OpenAI – para crear versiones más pequeñas y menos costosas que puedan ser utilizadas en la nube de AWS. Esta medida responde a un objetivo claro: anticiparse al nuevo sistema de precios basado en tokens que Amazon introducirá el próximo año y que podría elevar considerablemente el coste de las inferencias de IA en la plataforma.
Hasta ahora, AWS cobraba a sus clientes por las horas de computación que consumían al ejecutar cargas de trabajo de IA. A partir de 2025, el modelo se cambiará a una facturación por tokens procesados, una unidad que mide la cantidad de datos con los que trabaja un modelo en cada solicitud. En la práctica, esto puede traducirse en un incremento significativo del gasto, especialmente para cargas de trabajo de alta intensidad que generan millones de tokens por segundo. Al reducir el tamaño de los modelos antes de que entre en vigor este nuevo sistema, Amazon busca mantener bajo control sus propios costes operativos mientras protege sus márgenes.
Esta situación ha puesto a los responsables de las compras de IA de Amazon en la disyuntiva de buscar alternativas viables. Según las mismas fuentes, la compañía está estudiando opciones como la plataforma de OpenAI, con la que ya mantiene una relación comercial. La idea es crear un “paket de seguridad” que permita a los equipos de desarrollo seguir avanzando sin depender exclusivamente de un proveedor, reduciendo así el riesgo de futuras subidas de precios.
El movimiento subraya la intensa competencia que se vive en el mercado de la nube de IA. AWS, Microsoft Azure y Google Cloud están compitiendo no solo por atraer a más empresas con modelos de IA, sino también por ofrecer la forma más económica de ejecutar inferencias. La optimización de modelos, la especialización de hardware y la creación de nuevos esquemas de precios se han convertido en armas clave en esta guerra. Si Amazon consigue reducir sustancialmente el coste de los modelos de Anthropic, podría obtener una ventaja competitiva significativa, ofreciendo servicios de IA más asequibles a sus clientes.
Para Anthropic, la situación representa una prueba de resistencia. La empresa ha construido su reputación en torno a modelos de alto rendimiento y precisos, pero la necesidad de reducir costes puede obligarla a priorizar la eficiencia sobre el rendimiento máximo. Es posible que Anthropic se vea presionada a acelerar sus propios esfuerzos de optimización o a ofrecer contratos de precios más favorables a las grandes empresas en la nube. Este equilibrio entre calidad y coste está llamado a definir la próxima fase de la adopción de IA en las empresas.
En definitiva, la adaptación de los modelos de Anthropic por parte de Amazon no es solo una operación interna de recorte de costes, sino un indicador de las tensiones que están surgiendo en el corazón del mercado de la IA empresarial. La transición hacia la facturación por tokens va a forzar a todos los actores a replantearse sus estrategias de precios, eficiencia y diversificación de proveedores. El resultado podría ser un ecosistema de IA en la nube más competitivo, con mejores ofertas para las empresas y una aceleración de la innovación en la optimización de modelos.