Un grupo de hacktivistas iraníes ha escalado su actividad con una campaña de phishing y poisoning de SEO, usando las herramientas MiniFast y MiniJunk V2 para infiltrarse en organizaciones clave. La operación, atribuida al actor de amenaza Nimbus Manticore (también conocido como Screening Serpents y UNC1549), apunta a sectores estratégicos como la aviación y el software en regiones clave.\n\nEste despliegue surge en el contexto de la reciente intervención militar conjunta de EE.UU. e Israelia en Irán, en febrero de 2026. Según expertos, los atacantes buscan aprovechar el clima de tensión para ganar credibilidad y acceder a información sensible. Las técnicas empleadas incluyen correos falsos y resultados de búsqueda manipulados, que redirigen a sitios maliciosos.\n\nMiniFast y MiniJunk V2 son variantes de malware diseñadas para evadir detectores tradicionales. Su código es ligero y modular, permitiendo a los atacantes personalizar la carga útil según el objetivo. En este caso, se cree que se usan para robar credenciales y establecer persistencia en redes afectadas.\n\nEl porqué de la actualidad: esta campaña refleja una tendencia creciente en ciberguerra. Los actores estatales ya no dependen solo de exploits zero-day, sino que combinan ingeniería social con herramientas de código abierto. Para las empresas, esto implica reforzar protocolos de verificación y monitorear tráfico inusual.\n\nAdemás, el enfoque en sectores críticos como la aviación subraya un riesgo para infraestructuras vitales. Cualquier interrupción podría tener consecuencias reales en operaciones globales. Las autoridades deben intensificar colaboración entre agencias de seguridad y sectores privados para mitigar amenazas como esta.\n\nEn resumen, la evolución de Nimbus Manticore confirma que la ciberseguridad ya no es solo técnica, sino también una cuestión de política y percepción. Las organizaciones deben prepararse no solo para ataques, sino para la narrativa que ellos construyen alrededor del conflicto.