El panorama de la generación Z frente a la inteligencia artificial está marcado por un cambio notable. A pesar de la constante exposición, muchas adolescentes y jóvenes expresan descontento creciente. Este fenómeno, detectado por una encuesta de Gallup, revela una tendencia clara: el entusiasmo está disminuyendo y surge un sentimiento de resistencia. La integración cada vez mayor de la IA en educación y trabajo refleja este desequilibrio. Los resultados muestran que solo un 18% de los jóvenes sienten optimismo, lo que plantea preguntas sobre el futuro de esta relación tecnológica. En este momento, entender esta dinámica es clave para las empresas y la sociedad.