La ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, China, se convirtió en el escenario de un gran incidente tecnológico el martes pasado. Decenas de robotaxis operados por la empresa china Baidu se congelaron en el tráfico, dejando a varios pasajeros atrapados dentro de los vehículos.

Según informes, los coches autónomos, que operaban bajo la plataforma Apollo Go de Baidu, se detuvieron en medio de las calles de Wuhan sin previo aviso, causando una gran confusión entre los conductores y los pasajeros. Algunos de los vehículos se estaban dirigiendo a varias ubicaciones de recogida de pasajeros cuando de repente se detuvieron, lo que provocó que algunos pasajeros estuvieran atrapados dentro de los coches.

La policía de Wuhan confirmó que recibieron múltiples informes de los incidentes y que no se han reportado heridos. Las investigaciones preliminares sugieren que un